Increíble como cambian las cosas. Hace alrededor de 4 años yo poseía el estatus más conocido por el 70% de la población dominicana y quizás el menos anhelado, pero para mí no consistía ni remotamente una preocupación, ni siquiera tenía interés de cambiarlo, era orgullosamente una transeúnte.
Desde pequeña siempre anduve en carro público con mi madre, a los 11 años iba y venía del Dominico Americano sóla en ese medio, al colegio, a la universidad, estaba acostumbrada a desplazarme por las calles de la ciudad en mis voladoras, que siempre traían consigo variedad, personajes nuevos, nuevas esencias, espéctaculos inimaginados, frases célebres, hasta amistades. Fácilmente, en momento de arranques y de inspiración espiritual, tomaba yo mi carrito o voladora en la Independencia y me lanzaba hasta llegar el parque , la zona, y comenzaba a caminar indistintamente sin rumbo alguno. En otras ocasiones, llegué a tomar una OMSA y dar la vuelta en ella hasta terminar su ruta y que se devolviera, sin parar en un lado específico. Se puede decir que era yo un espíritu libre y rebelde.
Sabía caminar diario desde mi colegio en la 27 de Febrero hasta mi casa en el KM 7 1/2 de la independencia, casi en el malecón, hablando miles de cosas con mi hermano y una amiga, sabía venir desde allá empapada de lluvia, con los pantalones remangados, los zapatos echos un asco pero feliz. Sabía subirme en una patana, en camionetas, con amigos , en bola, para ir a conciertos o ir a verlos a contaminarse con aguas sucias en Manresa (aunque ellos le llamaban "bodyboogear").
Entre el transporte público y el "patear" (caminar) se pasaban mis días como algo normal,
el que la gente estuviera diciéndome que comprara carro cuando entré a CODETEL realmente no me afectaba mucho hasta que sucumbí a la influencia, 1 año y medio más tarde.
Y aquí estoy el día de hoy, tiesa e inmóvil porque mi carro ha sufrido un percance, parece que fruto de un tablazo que le dí al caer en un hoyo se le pinchó el radiador, o algo así, y se sobrecalentó el carro quemando par de cosas que estoy segura me van a salir bastante caras.
Creo que debo aprovechar estos tres días para volver a mis raíces, si no estuviera lloviendo claro. Ven como cambian las cosas? es increíble.
Desde pequeña siempre anduve en carro público con mi madre, a los 11 años iba y venía del Dominico Americano sóla en ese medio, al colegio, a la universidad, estaba acostumbrada a desplazarme por las calles de la ciudad en mis voladoras, que siempre traían consigo variedad, personajes nuevos, nuevas esencias, espéctaculos inimaginados, frases célebres, hasta amistades. Fácilmente, en momento de arranques y de inspiración espiritual, tomaba yo mi carrito o voladora en la Independencia y me lanzaba hasta llegar el parque , la zona, y comenzaba a caminar indistintamente sin rumbo alguno. En otras ocasiones, llegué a tomar una OMSA y dar la vuelta en ella hasta terminar su ruta y que se devolviera, sin parar en un lado específico. Se puede decir que era yo un espíritu libre y rebelde.
Sabía caminar diario desde mi colegio en la 27 de Febrero hasta mi casa en el KM 7 1/2 de la independencia, casi en el malecón, hablando miles de cosas con mi hermano y una amiga, sabía venir desde allá empapada de lluvia, con los pantalones remangados, los zapatos echos un asco pero feliz. Sabía subirme en una patana, en camionetas, con amigos , en bola, para ir a conciertos o ir a verlos a contaminarse con aguas sucias en Manresa (aunque ellos le llamaban "bodyboogear").
Entre el transporte público y el "patear" (caminar) se pasaban mis días como algo normal,
el que la gente estuviera diciéndome que comprara carro cuando entré a CODETEL realmente no me afectaba mucho hasta que sucumbí a la influencia, 1 año y medio más tarde.
Y aquí estoy el día de hoy, tiesa e inmóvil porque mi carro ha sufrido un percance, parece que fruto de un tablazo que le dí al caer en un hoyo se le pinchó el radiador, o algo así, y se sobrecalentó el carro quemando par de cosas que estoy segura me van a salir bastante caras.
Creo que debo aprovechar estos tres días para volver a mis raíces, si no estuviera lloviendo claro. Ven como cambian las cosas? es increíble.
5 comments:
a pero es que uno se mal acostumbra rapidisimo...yo ando a pie...y no estaba en manejar hasta el otro dia que me ofrecieron algo..que todavia no ha llegado por cierto..jajja
nada la cuestion es que yo la paso bien asi. voy hasta el hipodromo en omsa y es chillin sin cojer pique por que el otro se metio ni nada, ademas eso de caminar es excelente para la salud..hay par de gente que deberian de dejar el carro aunque sea un dia a la semana para hacer ejercicio..
Si el radiador está pichado (metal), se puede reparar; si fue una pieza plástica, habrá que comprar otro. Si ves que en unos días después de arreglado se calienta, habrá que cambiar la bomba del agua (sello quemado... caso hipotético).
Aquellos eran otros tiempos, yo también viví parte de esa historia: a pie, los biónicos, la zona, El Conde, viajar sin rumbo,la lluvia, etc.; Sin embargo, en la actualidad, eso mismo que vivimos en aquella época, es mucho más peligroso. Pero claro, la necesidad es la madre de la realidad, y hay que adaptarse a ella.
Recuerdo a Lauri, excelente persona.
Yo soy una persona consiente y me he prometido que por el bien de la humanidad una persona que choque hasta el carrito del supermecado no debe osar manejar y mucho menos si es en RD... Aclarado el punto te puedo decir que yo tengo dos manias una es aprenderme las placas y la otra es las rutas de los carros,voladoras, omsas y demas transportes, doy la vuelta solo para saber, si te animas te anoto en uno de mis tours bionisticos...jijiji
Jajajaj, no digas nada,yo tengo 6 años y medio que soy una inutil a pie, jajajaj. Hace 6 años no se lo que es cojer una voladora, y cuando el carro va al taller, soy una inutil, jajajaj, gasto mas en taxi que en el taller.
Lauri
Es que es sumamente fuerte después que uno se acomoda!
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