Las despedidas, aunque sean temporales, dejan un vacío tan grande en el corazón que uno se pregunta "Cómo es que llega uno a apegarse tanto a una persona!?". Ay Dios, que dolor!!. Mi romeo ya lleva una semana y un día lejos de mí y todos los días le digo que ya venga, me hace demasiada falta!!. Al otro día de él irse me levanté medio despavilada y me pregunté "Qué rayos era que yo me dedicaba a hacer antes de estar todo el tiempo con Eric?". He vegetado por par de días medio desubicada, María me llevó helado a la casa para animarme, también se encarga de llamarme 300 veces al día para que yo no pierda la costumbre jaja (Hola Maríaa). Naife también hace todo su esfuerzo por ocuparme con anime . Por otro lado, desde que veo que se conecta mi adorado me vuelvo loca y cuando hablo con él me da con enrojecerme y ennudárseme la garganta. Sniff sniff.

Este es una asunto temporal, lo sé, por razones que no podemos modificar, y pronto lo voy a ir a ver pero mientras tanto no queda más remedio que ocupar el tiempo. Ya fui a un doctor que tenía que ir, y este fin de semana estuve en Jarabacoa con varias amigas y amigos del trabajo ( gracias ingrid!) Tengo muchas diligencias pendientes, cosas que resolver, japones que estudiar, se que hay cosas en que ocuparse, pero por qué me siento igual de triste? :(.
Supongo que con las distancias no puede uno evitar ponerse inquieto y melancólico. Yo quiero que le vaya bien, que logre lo que tiene propuesto, que haga las cosas con fé y empeño, y que regrese a mi con una cara sonriente para que le continuemos dando para 'alante. Yo tengo fé en ti mi amor, y adonde nos propongamos ahí vamos a llegar.