
Por años uno de los temas céntricos en mi vida ha sido la religión, o más bien la fé, he pasado desde un fanatismo hirviente en mis años ¨mozos¨ a una decadencia espiritual que me aterroriza. De adolescente solía ser el vivo ejemplo de una candidata a novicia neurótica, hasta mis amigos de ese entonces se burlaban de mi por mi rectitud y mis reacciones extremas a cualquier cosa que violara alguna norma católica o cristiana. Era inflexible, no daba cabida a ninguna alteración del significado de las escrituras que me habían inculcado, todo lo consideraba pecado, inclusive tenía temor a los videos de "Metallica" porque pensaba que eran satánicos. Me trancaba horas en el baño a llorar porque odiaba (y aún no es que me gusten mucho!!) hacer oficios y deducía que como no ayudaba a mi madre en los mismos por pereza Dios me iba a llevar al infierno. No podia decir mentiras, no me salian de la boca, por más blanca que fueran ni por salvar el pellejo de nadie. Nadie podia decir malaspalabras cerca de mi, mejor que me clavaran un cuchillo. Los acercamientos físicos con las personas que no fueran mi familia eran escasos y medidos, dar un abrazo a una amiga o saludar a un muchacho con beso eran cosas de cada dos años. (xxxEDITADOxxx). Aunque nunca he sido amiga de las ceremonias y rituales asistía a misa e iba con las compañeras del colegio a grupos de oración donde presencié acontecimientos misteriosos de personas con poderes de sanación, don de lengua, descanso espiritual, etc. En general, todo eso más mi introversión hasta para hablar hacían de mi una persona invisible en algunas partes y en otras respetada pero alienada con serios problemas para interactuar.
Entrados los 17 años y la universidad empecé a conocer muchas personas, ya no era la misma, por alguna razón empezar en ese sitio donde nadie me conocía me dió cierta confianza. Por mi barrio inicié amistades masivas con todos los muchachos, en la universidad hablaba hasta más no poder con todo el que me pasara por el frente. Esas circunstancias hicieron que conociera personas muy distintas a mi, que fueron disparándome sorpresivamente sus puntos de vistas y cambiándo multitud de tabúes que tenía fruto de mentalidad cerrada. Amigos "excéntricos" (metálicos, skaters, punks, alternativos, etc, y la misma gente de la universidad) me abrieron puertas a una realidad totalmente desconocida y chocante. No es que fueran ateos, pero sus visiones de muchos puntos eran otras y yo empecé a dudar de mis verdades y a querer seguir indagando sobre las cosas que habia aprendido hasta el momento. Empecé a dudar....
Un tiempo en los Estados Unidos terminó de desmoronar mis bases y fundamentos religiosos, más personas, más culturas, más religiones, Dónde está la verdad? Dónde? Cientos de personas de todos lados, decenas de personas con percepciones distintas, demasiada información. Me desintegré emocionalmente, no sabía sobre qué estaba parada. Lo dejé todo, a partir de Atlanta, de todas mis experiencias allá, mi fé que evidentemente no estaba posicionada sobre cimientos sólidos cayó en picada. Ya hacen varios años que volví de Atlanta y mi situación al dia de hoy sigue siendo la misma o peor. Hay dias que entro en depresión porque pienso que soy atea, que no creo en nada, que nada me convence, que no tengo ni una gota de inspiración dentro de mi o motivación por creer en milagros y deidades. No quiero pasar ni cerca de iglesias, cuando entro en una me siento entre culpable y extraña y no sé a qué le rezo. He tratado de ignorar el tema, de no pensar en si creo o no creo, pero la verdad es que ronda de forma constante mis pensamientos, vuelve como un dilema que debo solucionar, "to be... or not to be......"
Esta incertidumbre ha hecho que un antiguo miedo que me rondaba cuando jóven vuelva con mucha fuerza, la fobia intensa que le tengo a la muerte, una fobia que me afecta físicamente cuando se presenta... Empiezo a perder el aire, todo me da vueltas, entro en una condición de pánico y empiezo a correr para algún lado o a buscar la presencia de alguien que me haga volver en razón y escapar del pensamiento. Cómo enfrento esa fobia ahora que no tengo que autoexplicarme de qué me pasará después de la muerte? Cuando ahora pienso que soy polvo, nada, o sea, que no hay NADA, de aquel lado, Qué me digo? Cómo me consuelo?
Hace dos semanas para acá el tema está vivo en mi cabeza, más con la proliferación de lectores de los libros "Angeles y Demonios" y el "Código de Da Vinci" los cuales han caído en mis manos. Eso me ha traído tantos pensamientos que he tratado por meses evitar. Estoy en la encrucijada nuevamente, y quiero establecer una posición última y definitiva sobre el tema, para poder seguir mi vida de acuerdo a la decisición que tome al respecto. Entre borrar de mi mente que el cristianismo es sólo una religión con un excelente mercadólogo y con una suerte circunstancial o negarla como la verdad de las verdades me paso segundos infinitos.
Les adelantaré que mis más recientes debates mentales van en favor de la religión, es lo único que les cuento por el momento, cuando mi conclusión sea final les abundaré los por qués de mi posición.
4 comments:
a veces las cosas no tienen que ser como te dijeron que eran..despues que uno ya tiene mas fuerza en el razonamiento es mas facil saber lo que quieres creer por que puedes ver las cosas de diferentes puntos de vista...
recuerda que todo lo que hay e el mundo tu lo puedes ver pero tu lo tomas como creas que tienes que tomarlo...asi es mas facil de sobrellevar la vida.
la fobia a la muerte es tanatofobia creo ke se llama..
na que decirte? supongo que esa es una etapa por la que todos pasamos de una forma muy personal y uno nunca llega a superarla totalmente.
buena suerte. =)
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