Y todavia la vida sigue tratando de enseñarme una de las lecciones más grandes y más costosas de aprender como mujer y como ser humano... Sigo aprendiendo experiencia tras experiencias que debo dejar de formar expectativas de lo que alguien debe ser conmigo, de lo que alguien debe querer al estar junto a mi.
La formulación de expectativas sólo llevan a grandes decepciones, cuando uno las hace solo y sin conversar y evaluar lo que realmente quiere el otro para ser feliz.... cuando en silencio nos dejamos llevar por los sueños e ilusiones de lo que es nuestra propia felicidad sin considerar el deseo del individuo que nos acompaña.
Uno quiere culpar, uno quiere maldecir, gritar y acusar, pero la realidad es que si no hay una conversación continua, si no la hubo, si uno se rehusó a escuchar cuando realmente debió hacerlo sólo por continuar ciegamente con sus propios sueños entonces la culpa es de uno, de nadie más. Es dificil cuando uno crece con un concepto preconcebido de como se desenvuelven las relaciones humanas, envuelto en una idea utópica que al encontrarnos con la realidad dista en gran medida de lo que de inicio esperamos, por qué? porque no somos iguales, porque no somos el mismo individuo, no percibimos las cosas igual, no tenemos los mismos anhelos y deseos, ni las mismas metas ......